Ante la escalada de violencia en México, el gobierno de Estados Unidos prohibió a todos sus funcionarios que están comisionados en el país, así como a sus familiares, que realicen cualquier viaje en vehículo a lo largo de la frontera norte.
Los consulados han adoptado sus propias medidas: el de Ciudad Juárez cerró para revisar las condiciones de seguridad en el inmueble ante amenazas recibidas, mientras que el de Monterrey restringió las salidas nocturnas de su personal y pidió estar alerta para aplicar acciones evasivas, de ser necesario.
Un reporte de la embajada estadounidense detalla que ante las condiciones de inestabilidad en materia de seguridad en el norte del país, desde el 15 de julio se han impuesto restricciones a los empleados del gobierno de Estados Unidos que transitan por la zona.
La orden es clara: “Los empleados de la misión diplomática y sus familias no pueden viajar en vehículo a través de la frontera México-Estados Unidos en traslados oficiales o de cualquier otra índole”, esta política también aplica para los empleados y sus familiares en tránsito hacia y desde el centro del país, de acuerdo con la alerta que será vigente hasta que mejore la seguridad en la región norte de México.
Este viernes, el consulado en Monterrey, en una medida inusitada, emitió una alerta en la que restringe “los viajes personales fuera del municipio de San Pedro Garza García entre la medianoche y las 6:00 horas para el personal” y pide limitar las salidas nocturnas a sus ciudadanos ante el aumento de la violencia.
Recomendó adoptar medidas de seguridad tales como: “En el tráfico, siempre intente dejar espacio en el que pueda moverse, tenga en mente una ruta de escape y esté preparado para tomar una acción evasiva en cualquier momento”.